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·Para
establecer una relación íntima, cada uno de los miembros
de la pareja debe abrirse al otro mediante sus actos, palabras y
sentimientos. Es necesario que ambos sean capaces de permanecer
unidos el tiempo suficiente para que se forme un vínculo.
Los vínculos se crean y se refuerzan a través de las
conversaciones y el contacto social, las relaciones sexuales y las
experiencias que compartimos.
Todos sabemos que las relaciones íntimas se consolidan compartiendo
emociones, problemas y confidencias. Y no hay que olvidar los vínculos
que se forman cuando no hacemos nada importante pero lo hacemos
juntos, como estar sentados leyendo el diario o viendo la televisión
sin necesidad de hablar.
Cuando amamos a alguien y queremos sentirnos más unidos,
procuramos hacer cosas juntos. Intentamos conocer y comprender mejor
a la otra persona compartiendo con ella lo que nos interesa, y la
invitamos a nuestro mundo para que conozca a nuestros amigos y familiares.
De este modo afianzamos nuestra relación.
A medida que la relación progresa, todos estos vínculos
se desarrollan al mismo tiempo y se superponen unos a otros. Estos
son los vínculos que pueden soportar cualquier contratiempo.
Cuando estableces una relación auténtica, vas uniendo
pedacitos de ti a los de la otra persona día tras día.
Vas atando cabos y creando nudos cada vez más fuertes. Por
eso el entramado de cada relación es único e incomparable |
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