Cuándo y porque buscar ayuda


Cuando una persona se encuentra en situación de estrés sostenido, la eficacia de su sistema inmunológico disminuye y, por lo tanto, aumenta la posibilidad de padecer enfermedades. El conflicto de pareja es, entre todas las situaciones estresantes que puede sufrir una persona, una de las más graves. Las estadísticas fruto de los estudios realizados para comprobar este hecho refieren que el 60% de las personas en conflicto prolongado con la pareja o separados sufren alguna enfermedad psíquica o física, lo que se encuentra muy
por encima de la frecuencia mostrada por las parejas felizmente casadas.
Hallarse en situación de conflicto en una relación de pareja significa tener el estrés dentro de casa. El hogar es habitualmente el lugar donde uno se siente seguro y en el que puede encontrar tranquilidad y a las personas en las que confía. Cuando es la relación con nuestra pareja la que está enferma, nuestro mundo más íntimo se altera. De ahí la importancia de conocer los medios que existen para luchar contra el estrés conyugal, así como de intervenir antes que se instauren hábitos malsanos de convivencia y afecten a la salud general.
Por qué cuesta pedir ayuda
En ocaciones sentimos que hemos perdido el control, parece que todo lo que hemos probado para salir de la situación es inútil. Es entonces cuando se debe recurrir al especialista.
El terapeuta especialista en la relación de parejas o el psicólogo, es el profesional que nos puede guiar en el proceso de desbloqueo de la situación.

Muchas personas no creen en los terapeutas y estan en su perfecto derecho, pero a menudo se llega a semejante valoración debido al temor a ser engañado, a encontrarse con un charlatán. Cabe tal posibilidad si no se acude al lugar adecuado . Pero a veces la reticencia a consultar a un profesional de este tipo proviene mas bien del recelo general que despiertan psicólogos y terapeutas , resumido en la frase tantas veces oída de " yo no estoy loco". Es una pena negarse a recibir ayuda solo a causa de un temor irracional e infundado , basado en la desinformación.

Tambien la desinformación explica el temor a encontrar a un profesional cuya forma de trabajar no resulte convincente y, por ello, a perder el tiempo y el dinero. De ahi que valga la pena infomarse ya en la primera entrevista.

También es necesario considerar que, aparte del enfoque teórico, la empatía y la confianza que se establesca con el terapeuta constituirán un factor decisivo.