Individualidad versus relación de pareja


Una pareja sana se construye a partir de dos individuos completos. Es importante desmitificar la idea de la media naranja, pues si esto fuera cierto, tendríamos que amputar partes esenciales nuestras para darle cabida al otro miembro de la pareja en nuestra vida, y en realidad, no es esta la forma más constructiva de armar pareja.

¿Qué significa eso de dos individuos completos?
Son dos personas adultas, cada uno con una cierta claridad sobre quien es, con metas individuales en distintas áreas de la vida, con sueños e intereses propios, con la sensación de poder responder por sí mismo en la vida no sólo en cuanto a lo económico, sino en lo emocional.

Saber manejar la soledad, tener confianza en sí mismo, saber darse apoyo en momentos difíciles, saber gozar la vida sin grandes temores, sentirse bien consigo mismo, son aspectos tan importantes como haber finalizado estudios, o tener una actividad productiva, cuando se trata de pensar si se está listo para vivir en pareja.

El proceso de llegar a ser individuos completos no se termina ni con la muerte; sin embargo, cuando este proceso está en etapas incipientes en uno o los dos miembros de la pareja, existen grandes riesgos de esperar que sea el otro quien supla esas deficiencias en la propia vida. Ejemplo: esperar de mi compañero(a) que me haga feliz, cuando yo no soy feliz conmigo mismo, o pensar que con su compañía voy a superar mi miedo a la soledad.

Muchas de estas expectativas se colocan en la otra persona de una manera inconsciente, lo cual hace mucho más compleja la situación, pues se van creando insatisfacciones y conflictos poco claros que van deteriorando la relación, sin mucha posibilidad de solución, pues lo que estoy esperando del otro quizás es algo que sólo yo me puedo dar a mí mismo.

Algo que puede ayudar a manejar situaciones de este tipo, ya sea preventiva o curativamente, es desarrollar capacidad de observación de sí mismo, aceptando las propias debilidades y fortalezas, para no culpar al otro de lo que no le compete. Cuando existe claridad sobre lo propio, es más fácil pedir ayuda para superarlo.