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·La
mayoría de las parejas que se unen e inician la convivencia,
reconocen que llevados por la cotidianidad pierden en cierto grado
el cuidado y preocupación por los detalles.
Las personas que saben apreciarlos se ocupan permanentemente de
ellos. Lo importante no son grandes gestos, sino que pequeñas
y constantes acciones que lográn que el fuego del amor no
se apague y con esto se evita caer en la rutina.
Debemos estar permanentemente atentos, ser constantes y exigentes.
en esta tarea. La propuesta es tratar de hacerle la vida lo más
agradable posible a nuestra pareja.
El cuidado de los detalles, las atenciones diarias, son el secreto
de muchas relaciones exitosas.
Amar es dar, sin esperar recibir...pero no hay que olvidar, que
uno siempre cosecha lo que siembra. |
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