 |
Infidelidad:
¿Confesar o guardar el secreto? ¿Qué es mejor?
Conoce la respuesta a este difícil dilema en la opinión
de una terapeuta de parejas.
Por M. Francisca Prieto,
La infidelidad es un tema complicado. Bien lo sabe el futbolista
Jorge Valdivia quien esta semana pasó un complejo momento
luego de que un diario brasileño publicara una secuencia
de fotografías en las que aparecía besando a una
mujer que no era su esposa. En una conferencia de prensa que fue
transmitida por la televisión brasileña, el jugador
del Palmeiras pidió perdón a su mujer y afirmó
que ésta ya sabía de la existencia de las imágenes
que fueron tomadas por un paparazzi en febrero de este año.
En el caso de Valdivia, el miembro de la pareja que cometió
la infidelidad optó por confesar su desliz, probablemente
debido a que por ser una figura pública en algún
momento las fotografías se iban a dar a conocer y él
iba a quedar al descubierto. Sin embargo, para las personas comunes
y corrientes que caen en una infidelidad de seguro el dilema de
contárselo a su pareja o dejarlo en secreto debe atormentarles
sus pensamientos. "¿Qué es mejor?", deben
preguntarse.
"No es
fácil dar una respuesta como ésa", sostiene
Mónica Silva, terapeuta y directora de la Organización
para la Familia Vivir en Pareja, y agrega: "Depende mucho
del nivel de comunicación que tenga la pareja". No
obstante, según la especialista lo más acertado
es que quien comete la infidelidad se lo pueda revelar a su pareja
idealmente antes de que el desliz se consume.
"En el
momento en que la pareja evalúa que la relación
está en riesgo de caer en una infidelidad, deberían
poder conversarlo abiertamente, tranquilamente, pero entendiendo
que la infidelidad no es problema de uno, es un síntoma
de la relación de la pareja, un síntoma de que está
pasando algo más grave", señala la especialista.
Por otra parte,
guardar la infidelidad en secreto es, según Mónica
Silva, lo más negativo y explica que quienes lo hacen piensan
que así se evitarán problemas, además de
estar convencidos de que son capaces de salir solos de la situación.
En este sentido, corren un riesgo porque, a juicio de la terapeuta,
es muy fácil descubrir una infidelidad. "Hay que tener
mucha suerte para que no pase", dice, y añade que
cuando ocurre es mucho más difícil enfrentar eso,
que haber decidido contarlo y haber pasado antes el mal rato,
para luego trabajar el tema.
Sí,
porque según la terapeuta, al confesar un desliz hay más
posibilidades de salvar la relación y de llegar a ser una
mejor pareja con una base más sólida. En el fondo,
se trata de tomarlo como una oportunidad.
"Del
porcentaje de parejas con problemas de infidelidad, hay un número
importante en que ambos están preparados para solucionar
el problema, para seguir adelante a pesar del dolor y de lo que
nos causó esta situación. Pero también hay
un porcentaje un poco más bajo en que el que está
dolido o engañado no quiere saber nada y no ve nada de
responsabilidad en lo que pasó. Entonces desde es punto
es bastante más complejo trabajar", explica.
"Esta
crisis es distinta a las demás, causa mucho dolor, mucha
inseguridad y desconfianza, y esas cosas se van a solucionar ojalá
pidiendo ayuda", asegura Mónica Silva. Asimismo, el
tiempo tiene mucho que decir, ya que las heridas se van minimizando
-no borrando- al demostrarse que hay una relación distinta.
Respecto a
la mejor manera de confesar una infidelidad, la especialista sostiene
que es algo muy personal. "El ideal sería en un momento
de contención para ambos", afirma. Pensar en hacerlo
en un momento oportuno es una utopía, porque según
la terapeuta ese instante no existe en la relación de pareja.
"Uno debiera hacérselo, dejar el momento para la solución
porque o si no ocupamos cualquiera", señala.
Mónica
Silva también agrega que para confesar una infidelidad
se necesita preparación. "El ego sufre harto, no es
fácil decirle al otro 'te cambié por otra persona'.
El riesgo es grande, pero más riesgo se corre al no decirlo
y que la relación de pareja se pierda", dice.
Conclusión:
.- La infidelidad es un síntoma, no la enfermedad. Es como
la relación que existe entre la fiebre y la infección.
La fiebre no es el problema sino lo que la provoca.
.- Sería interesante que las parejas se preguntarán
si su relación esta en riesgo de infidelidad.
. La infidelidad es un proceso, nadie va caminando por la calle
y es infiel por generación espontanea. Parte por una atracción
inicial de cualquier tipo y luego va convirtiendose en relación
cada vez más íntima hasta llegar a la infidelidad.
. Lo que nosotros proponemos es que las personas ojalá
en los inicios de ese proceso, se acercaran a su pareja y fueran
capaces de contarles lo que les está pasando y les pidan
ayuda para salir de esa situación. Es díficil, pero
¿de que situación es más fácil recuperarse:
de que tu pareja te diga "me estoy sintiendo atraído
por otra persona" o que lo pilles siendo infiel con esa persona?
.- Cuando una pareja se enfrenta a una situación de infidelidad
en su relación, siempre es díficil y doloroso, pero
si logran superarla terminan siendo mejor pareja que antes de
ella, porque aprenden o mejor dicho toman conciencia de muchas
cosas, entre ellas, que parece que la cosa no era casarse y olvidarse
de la relación.
|