LAS DESICIONES ECONOMICAS COMPLICAN A LAS PAREJAS
Entrevista EL MERCURIO - 1 de Marzo de 2010


La serie de gastos que trae marzo puede poner a prueba la relación. Pero quienes planifican, conversan y deciden en conjunto sobrellevan mejor los períodos críticos.

Marzo es un mes difícil, no sólo por el abrupto regreso a la cotidianidad después de unas merecidas vacaciones, sino también porque al trabajo y las responsabilidades se suma una mochila de gastos que hace temblar los bolsillos y, muchas veces, provoca o reaviva conflictos de pareja.

"Cuando se gasta mucha plata o te cuesta más ganarla puede haber reproches mutuos. Sobre todo si hay desorden o irresponsabilidad de parte de alguno de los dos. En las peleas se mezcla todo y sacamos en cara muchas cosas, pero no pasa de ser una discusión cotidiana, porque sabemos que ambos aportamos a la familia", reconoce Elsa Santander, casada hace 17 años.

Definitivamente, el manejo de las platas no es un tema fácil de tratar en las parejas. "Es conflictivo por el significado social que tiene, no puedes descontextualizarlo. Dinero es poder, prestigio, estatus. Cómo lo manejan refleja dos cosas: las demandas sociales y los conflictos de la pareja. En momentos como los gastos de marzo, vacaciones o cuando se necesita invertir, emerge el tema y se agudizan los conflictos", explica Marta del Río, psiquiatra sicoanalista y terapeuta familiar.

Roles actuales

Si bien los problemas económicos afectan a todas las parejas, los especialistas concuerdan en que es más habitual que se produzcan crisis en aquellas donde ambos trabajan y, especialmente, entre las de clase media.

Para Ricardo Cariaga, terapeuta y director de la organización Vivir en pareja, "El dinero no es la razón de las discusiones; es simplemente lo que gatilla las crisis".

"la suma de problemas provoca los quiebres; lo que pasa es que muchas parejas no tienen las herramientas para solucionarlos. Si uno pensara el matrimonio como una empresa, se daría cuenta de que hay que planificar. Las finanzas no se pueden dejar a lo que venga".

En meses como marzo, cuando a las cuentas habituales se suman uniformes, útiles escolares, mensualidades académicas, patentes y otros, la necesidad de organizarse se hace más evidente. Para que el dinero no sea fuente de conflicto recomiendan hablarlo abiertamente, buscar criterios similares y pensar en el proyecto en común.

"Hay parejas que son equipo y otras que no. Sentirse equipo es saber que todas las cosas les pasan a los dos y los problemas se solucionan juntos", concluye Ricardo Cariaga.

"La clase media es más exigente, no vive su realidad socioeconómica y trata de imitar a los de la clase privilegiada; por eso se frustran, lo que genera agresión y embarga la felicidad. En una pareja enamorada se hacen convenios, miran juntos para el futuro, pero hay otras que compiten o se utilizan, no se ponen de acuerdo, no privilegian lo afectivo", dice César Menéndez, psicólogo del Centro de Psiquiatría y Psicología de Santiago.

En las últimas décadas, el dinero ha ido ocupando un lugar cada vez más importante en las relaciones y eso se ha reflejado en las mismas consultas. "Antes, el dinero no era tema; pero cuando la mujer comenzó a trabajar y tomó conciencia de su persona socioeconómica, todo cambió", opina Menéndez.

La psiquiatra Del Río concuerda: "Antes los roles eran definidos, el hombre era proveedor y el rol femenino en el hogar era valorado socialmente. Ahora no es así; mientras lo valorado sea lo masculino, el dinero seguirá en el tapete, porque está muy ligado al tema de género y roles de la sociedad. En las parejas jóvenes, las mujeres exigen paridad".

Alejandra Ponce lo ha vivido en carne propia. En sus cuatro años de matrimonio ha sido el pilar económico del hogar, la única que ha tenido estabilidad laboral y un sueldo mejor. Pero con el paso del tiempo siente que el tema económico ha ido provocando un desgaste en la relación.

"Uno se casa con un discurso políticamente correcto de igualdad, pero lo cotidiano es distinto. Te puedes adaptar a una situación desventajosa, pero cuando el problema se mantiene en el tiempo, pesa y no puedes proyectarte. Cuando no hay una relación horizontal, uno siente que el compañero deja de serlo y se desencadenan un montón de sentimientos, como rabia, culpa, desencanto, y obvio que eso remece una relación", confiesa.

EL DINERO es un tema que cada vez cobra mayor importancia en las consultas a terapeutas de pareja, tal como reconocen los especialistas.