LA INFIDELIDAD ES UN SINTOMA, NO LA ENFERMEDAD
Entrevista Revista Punto Vital - Noviembre de 2008


Llevar una relación de pareja basada en la monotonía, la rutina y la falta de comunicación, puede lograr que una de las dos partes se sienta carente de afecto y busque saciar necesidades emocionales y sexuales con un tercero. La idea es darse cuenta a tiempo y tener la capacidad de ver al otro como un ser real e imperfecto y no como una idealización de lo que soñamos.

Para el especialista en resolución de conflictos matrimoniales de la organización Vivir en pareja, Ricardo Cariaga, la infidelidad “siempre tiene una causa” y dice que esta acción no es la enfermedad de la relación, sino un síntoma que afecta a ésta. Según sus palabras, la culpa casi siempre es de ambos, aunque hay ocasiones en que uno de los dos puede tener cierto desorden psicológico que le provoque ser infiel independiente del comportamiento de su pareja.

Por otro lado, y refiriéndose a quién es más infiel – si hombre o mujer- Cariaga menciona que ambos géneros comparten por igual este título y que el hecho de llegar a engañar a la pareja, es signo de que algo no funcionó bien dentro de la convivencia diaria. A esto, agrega que “uno ha hecho o dejado de hacer algo que permitió que las necesidades del otro no fueran satisfechas. Algo faltó que se tuvo que buscar afuera”.

El amor: una base fuerte que necesitamos

Dicen que el perdón no es olvido. Sin embargo, los especialistas afirman que lo fundamental tras una infidelidad es tener la fuerte convicción de que se puede volver a empezar, siempre sobre la base del amor. Incluso, mencionan que luego de dar una segunda oportunidad, la pareja se vuelve mucho más sólida, más fuerte y poderosa que la anterior.
Ricardo Cariaga comenta que después del perdón hay que asumir ciertas cosas que quizás por el hecho de no haberlas tenido en cuenta antes, se produjo este síntoma. “Hay que tener conciencia de que uno está casado con un ser imperfecto”, sentencia y asegura que una de las principales tareas es estar “siempre cuidando al otro en ciertas áreas, como por ejemplo, la sexual”.

“Cuando no hay amor es más fácil que el vínculo se disuelva”, sentencia Alida Talloni, psicóloga y por su parte, Ricardo Cariaga afirma que en la actualidad, hay una gran probabilidad de ser infiel, “hay que preocuparse del otro”, asevera.

La idea, dice Cariaga, es atender las expectativas del compañero y en los casos de engaño, el perdón no debe implicar olvido y el dolor debe cesar con el tiempo. En este sentido, el terapeuta afirma que perdonar tiene que ver con una decisión en donde no puede haber cobro de sentimientos o “sacar en cara la situación”, no debe impedir que el crecimiento de la relación y por supuesto, permitir la posibilidad de una segunda oportunidad.

Para una buena terapia de reconstrucción, Alida Talloni menciona que negociar es ya dar un paso adelante y que incluso es algo que se agradece en la pareja. Volver a pararse, es algo que para la asistente social es “mucho más enriquecedor y generoso” y que el hecho de poner exigencias es algo que hoy es bien recibido. Así, expresar por ejemplo las ansias de pasar más tiempo juntos, más preocupación, mayor participación económica, entre otros, son algunas de las recomendaciones.
Tanto Alida Talloni como Ricardo Cariaga sentencian que es imprescindible que una pareja que haya caído en un engaño y que tenga la intención de salir juntos adelante, pida ayuda a profesionales entendidos en este tipo de casos, pues ese terapeuta será un guía, alguien que tendrá la capacidad y la experiencia de ver desde afuera el conflicto y ayudar a subsanarlo, por supuesto, con el protagonismo de la pareja.

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