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Aunque el amor es lo
que lleva frecuentemente a casarse, hay variables más importantes
para que la unión perdure. Entre ellas, sentir que el matrimonio
es para toda la vida y que debe cimentarse en la confianza. Florence
Kaslow, sicóloga estadounidense, inspiradora de estas investigaciones,
entrega, en entrevista exclusiva, las catorce claves para lograr
una larga y satisfactoria convivencia conyugal.
Confianza, respeto, amor son los ingredientes que producen más
satisfacción dentro del matrimonio.
En momentos en que sólo se habla de separaciones, Florence
Kaslow vino a Chile a dictar un taller y dar a conocer un estudio
sobre lo que hoy podría considerarse casi un antitema:
matrimonios de larga duración y, más encima, satisfechos.
Una materia que esta sicóloga estadounidense domina no
sólo en lo profesional, sino también en lo personal:
lleva 50 años de feliz matrimonio.
La doctora Kaslow es
fundadora de la International Family Therapy Association, presidenta
actual de la International Academy of Family Psychology y del
American Board of Family Psychology. En 1991, la American Association
of Marriage and Family Therapy la premió por su contribución
en la terapia familiar.
No era la primera vez
que ella estaba en Chile. En 1992, vino a dictar uno de los primeros
cursos sobre mediación para familias en conflicto, al Departamento
de Psiquiatría, Campus Oriente de la Facultad de Medicina
de la Universidad de Chile.
La investigación
sobre las claves de los matrimonios duraderos, que comenzó
en Estados Unidos, fue un fruto que maduró después
de asistir a múltiples convenciones internacionales de
expertos en terapia de pareja y familia, pertenecientes a distintas
universidades.
Su trabajo fue tan
novedoso, que inspiró a especialistas de Alemania, Israel,
Suecia, Holanda, Sudáfrica y Chile a realizar otros similares,
todos durante los últimos cinco años.
"Quienes trabajamos
en esto nos dimos cuenta de que nuestro esfuerzo había
girado durante largo tiempo en torno a situaciones conflictivas
y disfuncionales en las relaciones conyugales y familiares y que
era hora de centrarnos en los aspectos saludables. Es decir, en
descubrir cuáles eran los factores que influían
en la satisfacción matrimonial y su mantención a
través de los años, tanto en las etapas de tranquilidad
como en las de conflicto".
De los resultados observables
en estos estudios que incluyeron a cerca de mil parejas, llama
la atención lo parecidas que son las respuestas, a pesar
de las diferentes culturas y religiones. Por eso, considera la
sicóloga, "es tan importante transmitirlos, especialmente
a los jóvenes, para que aprendan que la convivencia matrimonial
requiere de esfuerzo, sacrificio y contratos claros que les permitan
tener una vida de satisfacción y con herramientas para
enfrentar las crisis sin temor, saliendo de ellas fortalecidos".
factores que unen
Los estudios con matrimonios
de larga duración, formados hace 25 o más años,
se llevaron a cabo en los siete países, sobre la base de
entrevistas. A los encuestados se les mostró una lista
de más de cuarenta razones para permanecer unidos y se
les pidió que escogieran las más importantes.
1. La institución
es un contrato para toda la vida: es la concepción que
sobre el matrimonio tienen las casi mil parejas estudiadas.
2. Responsabilidad
por la pareja y los hijos en común, sean biológicos
o adoptados. Sienten que forman parte del proyecto común
y deben cuidarlos, educarlos y quererlos toda la vida.
3. Profesar el mismo
credo o tener concepciones similares del mundo. Contar con una
fuerza protectora y orientadora que consolide el matrimonio significa
un gran terreno ganado.
4. Llevarse bien con
la familia de origen del cónyuge. Esto, sin embargo, teniendo
muy en claro que se trata de dos grupos familiares distintos y
que no se puede postergar al marido o a la esposa por los padres
o los suegros.
5. Llevarse bien con
los amigos de la pareja y su círculo social fortalece y
enriquece la convivencia marital.
6. Capacidad para resolver
las crisis que se dan en la vida conyugal, provocadas por los
cambios que se van produciendo en lo personal, en la pareja y
en lo familiar es otro de los desafíos que aprenden a vencer
los matrimonios de larga duración. Eso implica diálogos
profundos y periódicos, revisión de las grandes
directrices de la unión, capacidad para comprender al otro,
muchas veces tener que ceder o transar. "Lo que estas parejas
saben es que de las crisis bien resueltas salen fortalecidas,
beneficiando a la familia completa".
La investigación
tiene otra parte: los ingredientes que debe tener la vida conyugal
para que sea satisfactoria. Entre los que señalaron las
parejas en estudio, destacamos ocho. Es importante señalar
que cinco de los siete países donde se hizo el estudio
pusieron en primer lugar "la confianza mutua", y sólo
Estados Unidos y Chile colocaron "amor" encabezando
la lista.
7. La confianza, según
Florence Kaslow, significa "tener fe en el otro, saber que
siempre será honesto, leal, fiel, alguien con quien andar
juntos por la vida".
8. Respeto: es el reconocimiento
de la presencia del cónyuge como tal, aceptándolo
como es: "Convivo contigo siendo tú distinto".
9. Amor y capacidad
para expresarlo. Los matrimonios entrevistados reconocen que este
sentimiento varía en los distintos períodos. Primero
es ciego (amor-pasión), después viene uno más
profundo, relacionado con el proyecto común (como tener
hijos) y en el que deben jerarquizarse los afectos. Por ejemplo,
es natural que la mamá les dedique más tiempo a
los niños que al marido, cuando son pequeños, y
él tiene que entenderlo, postergándose durante esa
época. "Lo que se ve en estas parejas es que se dan
siempre la oportunidad del reencuentro en el que reviven su pasión".
10. Comunicación
entre los cónyuges, el abrirse al diálogo fructífero
en torno a sus emociones, pensamientos, desafíos, planes
y temas en conflicto, es un elemento fundamental según
los entrevistados.
11. Una buena capacidad
para resolver sus problemas es otra herramienta matrimonial, "sabiendo
escuchar al compañero e incorporándolo en las soluciones".
12. Compartir la misma
concepción del mundo, valores e intereses, se considera
un punto importante para la buena relación.
13. La preocupación
del uno por el otro, de sus necesidades, sentimientos y felicidad,
constituye un elemento central para los felizmente casados.
14. Dejarse espacio
y tiempo para estar y divertirse juntos. Las parejas encuestadas
señalan que les sirve para compensar las responsabilidades
familiares, muchas veces estresantes y pesadas. Ponerle una gota
de humor a la relación, aunque parece un ingrediente liviano,
le da sazón al matrimonio.
Estos catorce factores,
que permiten lograr una convivencia armónica y mantenida
en el tiempo, no forman parte de una receta ni tampoco son teoría.
Es la experiencia que aprendieron, espontáneamente o a
costa de tropezones, caídas y recaídas, casi mil
parejas de la vida real. A muchos les puede servir.
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