|
Estudio sueco destaca
el rol de la esposa en la seguridad emocional
La vida de los solteros
no es mejor que la de los casados, advierten los médicos.
Una buena relación
de pareja repercute en el funcionamiento del sistema inmunológico
y disminuye el estrés, lo cual previene enfermedades, dicen
especialistas.
"No es que los casados vivan más, sino que el tiempo
se les hace más largo", bromean los humoristas, para
quienes el matrimonio es tema predilecto para hacer chistes. Sin
embargo, un serio estudio realizado en Estocolmo, Suecia, revela
que la vida de los "con compromiso" efectivamente tiende
a ser más larga que la de sus congéneres solteros.
Ésto se debería,
más que al deterioro físico derivado de una vida
relativamente desordenada por parte de quienes no tienen pareja,
a factores emocionales. Los sicólogos estiman que una relación
matrimonial puede beneficiar la salud a largo plazo de los varones
al darles seguridad emocional.
Según Janet
Empson, conferenciante en sicología de la Universidad Sheffield
Hallam, en Inglaterra, "los hombres tienden más a
hacer confidencias en su esposa que a un amigo, mientras que las
mujeres tienen mayor predisposición a tener confidentes
que son amigos, además de su marido".
Esta condición,
agrega, podría ayudar a explicar por qué los hombres
casados son capaces de manejar mejor el estrés y, por ende,
están menos propensos a sufrir de infartos y ataques cardiacos.
¿Y si fuera
cierto?
La sicóloga
Patricia Soto, terapeuta de parejas, está totalmente de
acuerdo con lo planteado en el estudio y lo relaciona con uno
anterior que afirmaba que el matrimonio aumenta la capacidad inmunológica.
"Las teorías más modernas plantean que el cuerpo
no está separado de lo afectivo. Funcionamos de manera
integrada, y obviamente que hay una correlación directa
entre bienestar emocional y la salud".
Y eso no es por arte
de magia, agrega. "Si asociamos la vida en pareja como algo
que te da una posibilidad afectiva, de compartir la vida con otro,
eso tiene una repercusión fisiológica".
El doctor Cristián
Prado, magister en neurociencia de la Universidad de Chile, acota
que "se sabe que las personas que están casadas tienen
una mejor vida que las que están solteras".
Añade que es
más fácil ponerse metas en la vida cuando se está
con pareja e, idealmente, una familia. "Uno va haciendo de
los objetos algo subjetivo (comprar una casa, pero para que crezcan
los niños, por ejemplo) y se va poniendo metas nuevas,
porque los seres humanos le encuentran sentido a la vida solamente
en los aspectos subjetivos. Esto hace que todo el sistema inmunológico
se organice en función de la consecución de una
meta. Y las metas con pareja son distintas que las sin pareja,
son más trascendentes", reflexiona.
A esto se agrega que
"de lo único que tiene certeza" el ser humano,
al igual que el resto de los animales, es "que estemos en
este mundo es para procrear. Tenemos un input que viene de la
pareja, con la cual se establece un reloj biológico común
y cuando están juntos, hasta para ir al baño se
van haciendo una especie de acomodación. Van teniendo los
mismos plazos, los mismos tiempos y cuando uno pierde su pareja
se viene abajo en lo físico, se empieza a enfermar. Cuando
se mueren las señoras ligerito se mueren los hombres, y
esto es porque se adquieren ritmos biológicos comunes,
lo cual incluye los ritmos inmunológicos, que hacen que
uno esté eliminando las células cancerosas o se
esté sanando mejor de cualquier patología".
El siquiatra dice que
atiende "solteros viejos y jóvenes y la verdad es
que no se ven mejor que los casados. Y, desde el punto de vista
físico, los solteros tienen más complicaciones que
lo que uno ve, particularmente enfermedades sicosomáticas".
¿Y ellas qué?
Investigaciones norteamericanas
citadas en el libro "The future of marriage" (el futuro
del matrimonio), de Jessie Bernard, sostienen que los hombres
se benefician sicológicamente al estar casados, pero no
así las mujeres, para cuya salud mental el matrimonio representa
un riesgo.
Según esos estudios,
las casadas en comparación con los maridos y con las solteras
presentaban más síntomas como insomnio, pesadillas,
jaquecas, mareos, palpitaciones y otras dolencias asociadas afines.
Una investigación
realizada el año pasado por cinco siquiatras de la Universidad
de Chile, llamado "Salud mental de la población del
Gran Santiago", corrobora la información, en alguna
medida. Éste demostró que los trastornos psiquiátricos
son mucho más frecuentes en el sexo femenino que en el
masculino y, en relación con el estado civil, concluyó
que los trastornos son más frecuentes en personas que conviven
con su pareja, en las viudas y separadas. Se presentan menos en
quienes han permanecido solteros.
|