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La filosofía
popular nos dice que El Amor es ciego, lo que lleva a muchos a
entender por qué frente al amor no razonan, no piensan,
no analizan... simplemente lo viven, lo sienten y muchos lo padecen.
El enamoramiento tiene
que ser recíproco para que dé felicidad.
Niños, ancianos adolescentes, adultos, mujeres, hombres...
todos nos enamoramos. Famosos, ricos, pobres, bonitos, feos, rubios,
morenos, altos, delgados y gordos, inteligentes...
Querría saber si hay alguna persona que no se haya enamorado
jamás...
Al hablar del "Proceso
de Enamoramiento", debemos enumerar las etapas del mismo:
1ª La idealización
del objeto amado", es una constante que muchos investigadores
de la conducta han estudiado, por ello, citemos sólo a
J.G. Lemaire, quien asevera que muchos defectos, rasgos de personalidad,
o características absolutamente predominantes, no son percibidos
como asuntos, o conductas realmente molestas de la pareja o persona
a la cual se ha escogido para amar. Tonta e ilusoriamente creemos
que se pueden modificar rasgos estructurales, culturales o sociales,
simplemente por la fuerza del cariño o el amor. Gran error
de múltiple presencia...
2ª Aquí
conseguimos lo que los científicos de la conducta llaman
"el estado alterado de la conciencia". Es ese momento
o esa etapa en la cual, la conciencia de la que se hace alarde,
pasa realmente a integrarse a un autoengaño elaborado y
"Montado" por el inconsciente. Creemos que conscientemente
elegimos a la pareja, y esto no es verdad, hay que aceptar que
quien realmente lo hace es el inconsciente. Por ello, al pretender
razonar lo que nos gusta, nos atrae o nos acerca a esa persona,
no tenemos muchas respuestas. Es cuando, de poder pararnos y hacer
ese análisis, nos daríamos cuenta de que hemos recubierto
a ese "alguien" con los ropajes con los cuales vislumbramos
o imaginamos que viste "El Amor"... Por eso no hay respuestas,
ya que como decía Ortega y Gassete: Se está enamorado
del amor ...
3ª En este tercer
punto, encontramos eso que llamaremos "La proyección
de ideales propios sobre la personalidad del otro", aquí
encontramos ese momento en el cual, ideales y metas personales
dejan de ser lo primordial, lo más importante, y se abre
paso a tratar de mantener a la pareja a nuestro lado a como dé
lugar, y como única prioridad, y sin darnos cuenta, perdemos
nuestra personalidad, nuestras metas y objetivos, para convertirnos
en seguidores de los objetivos y metas de la otra persona.
4ª "La esencia
de exclusividad" o lo que resulta igual a "ser lo único
para la pareja". Tomar esta actitud, conduce a una "ausencia
de demandas", y lo más grave es que esa ausencia de
demandas ni siquiera nos dejaran darnos cuenta de las terribles
carencias que tenemos en esa relación y en nuestra propia
vida inserta en ella... Es allí cuando el enamorado o enamorada
llega a creer que la simple unión de la pareja llenará
o compensará las grandes e importantes necesidades individuales,
que van desde la diversión, hasta los problemas laborales,
sociales y económicos. Por eso, se hace imagen común
ver a parejas conversando todo el día, rodeados de problemas,
pero pareciendo no verlos o no necesitar más que estar
juntos como en una cúpula de cristal. Esas parejas, esos
individuos por un tiempo no tienen conflictos, todo lo superan
con el hecho de estar juntos, pero ... otro dicho popular viene
a sacudirnos: ¡Amor con hambre no dura!
Es fundamental, a cualquier
edad, prepararnos un poco para "sobrellevar" el enamoramiento...
A las cuatro etapas arriba desglosadas hay que agregar un elemento
regresivo plenamente inconsciente, ese elemento que hace, por
una suerte de encantamiento, que durante los primeros días
del affaire o noviazgo, o aventura, o como quiera llamarse, nos
parezcamos muchísimo a esas criaturas desvalidas de nuestros
primeros días de vida, esos seres que a través del
calor, la seguridad, el amor, el alimento, el confort, comienzan
a ver a su pareja como una totalidad, lo que en términos
psicoanalíticos habría que definir como una regresión
a vivencias primarias.
Es la peligrosísima etapa o faceta, donde comienzan a privar
sentimientos de omnipotencia, y comenzamos -sin notarlo o estar
conscientes de ello- a comportarnos como "Super Man"
o "Mujer Maravilla" versión vida cotidiana ...
nos creemos invencibles ya que nuestra "Fuerza" la sacamos
de esa "Lámpara mágica" que representa
el amor. Sobrevaloramos a la pareja y nos dejamos envolver por
esa ansiedad de comenzar una relación deseada, novedosa,
excitante , y donde es tal el obnubilamiento, que nos convertimos
en "Minusválidos" existenciales, y bloqueamos
totalmente el componente narcisista, que en grados normales, todos
debemos poseer, y al bloquearlo nos sumimos en un estado de no
valoración, ni aprecio por nosotros mismos y tomamos en
cuenta nada más que aquello que consideramos son las necesidades
del compañero/a, y lo único que cuenta, aún
a costa de la propia salud física y mental, es verlo feliz.
Esto, lleva irreversiblemente a cambios muy negativos en nosotros
mismos, cambios que abarcan hasta lo fisiológico, y que
lleva a crear verdaderas patologías, entre ellas, la presencia
de una especie de defensa maníaca contra la depresión,
comportándose o mejor, aferrándose de la misma manera
maníaca a la euforia, a un dinamismo forzado, y a un "decreto"
donde se pretende vivir en un estado continuo de actitud positiva.
¿Cuánto durará ésto...?
Cualquiera que haya
leído hasta aquí, puede perfectamente haber notado
el hecho de que el enamoramiento transforma totalmente nuestras
vidas, o por lo menos, mientras vivimos esa "Fase" primera,
casi ciega...
Las personas sanas,
aman a quien las ama. Vean a su alrededor, y se darán cuenta
que las parejas realmente equilibradas, maduras y estables son
aquellas donde la relación es recíproca, donde ambos
se aman, y se preocupan -cada uno por igual- de los asuntos del
otro.
Es importante que nos
demos cuenta que para tener éxito, y lograr "Amores
de película" no requerimos de perfecciones ni condiciones
extraordinarias, lo que si hay que proponerse lograr es un balance
entre dar y esperar. Pero además estar enamorados es camaradería,
sinceridad, fidelidad, solidaridad, compromiso, amistad, pasión,
ilusión, complicidad bonita, trascendencia, vida... Es
el inicio de la vida.
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