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El orgasmo femenino ha sido
siempre un tema de interés y de fascinación. A diferencia
del orgasmo masculino, visible por la eyaculación de semen, el
orgasmo femenino carece de señales evidentes que prueban la obtención
del orgasmo. Es quizás por eso que el orgasmo femenino ha sido
tan misterioso para hombres y mujeres.
Bueno, podemos empezar diciendo que no existe un patrón similar
para el orgasmo femenino. Diferentes mujeres experimentan distintas
sensaciones, intensidad y duración. Entonces es difícil
describir en definitiva el orgasmo femenino. Sin embargo, podemos describir
en 4 etapas el ciclo de Respuesta Sexual de la mujer, las cuales muestran
que ocurre cuando una mujer se excita durante cualquier acto sexual,
ya sea durante la masturbación o el coito. Estas 4 etapas han
sido denominadas como: excitación, meseta, orgasmo y resolución.
Es importante mencionar que estas etapas no tienen un marcado inicio
o final, sino mas bien ocurren como un proceso continuo durante la respuesta
sexual. Y en la mujer, este ciclo demora por lo general unos 15 minutos,
a diferencia del hombre que usualmente llega al orgasmo entre 3 y 5
minutos. Por esta razón es que muchas mujeres no logran llegar
al orgasmo.
La primer fase, denominada excitación, puede durar sólo
unos minutos o varias horas después de iniciada la estimulación
erótica. Por lo general, esta fase se inicia 10 a 30 segundos
después de haberse iniciado la estimulación. Físicamente
la mujer experimenta la lubricación, expansión y crecimiento
de la vagina, el hinchamiento de los labios mayores y menores de la
vagina, clítoris y senos. Además, hay un aceleramiento
de los latidos del corazón, de la presión arterial y de
la respiración.
En la segunda fase, de la meseta, los cambios experimentados en la etapa
de excitación se acentúan. Los labios vaginales se engrosan
y cambian levemente de color, además, las paredes vaginales se
llenan de sangre y el orificio vaginal crece. El clítoris se
llena de sangre y se vuelve erecto. Al igual que en la primera etapa,
los latidos del corazón y el pulso continúan acelerándose.
Además, los músculos de los muslos, caderas, manos y nalgas
se tensan. En esta fase, se puede dar un enrojecimiento de la piel,
que por lo general se da en el estomago, pechos, hombros o cara.
La tercera fase, la del orgasmo, es la etapa clímax del ciclo,
y es por lo general la etapa mas corta, durando sólo unos segundos.
En esta etapa, la mujer experimenta una serie de contracciones musculares
involuntarias en la vagina, útero y/o recto, las cuales resultan
muy placenteras. El número y duración de estas contracciones
depende de cada mujer. En esta etapa, la velocidad de respiración,
pulso y presión arterial llegan a su máxima aceleración.
La tensión muscular llega también a su punto más
alto, acompañados por lo general de reflejos musculares en las
manos y pies.
La cuarta fase, la de resolución se caracteriza por el retorno
a un estado de reposo. Esta fase puede durar de 5 hasta 60 minutos.
En esta fase, el útero y el clítoris regresan a sus posiciones
normales, ocurre un relajamiento de los músculos, el enrojecimiento
de la piel y la hinchazón de ciertas partes desaparecen. Durante,
esta fase, algunas mujeres pueden responder a estimulación adicional
luego del orgasmo, a diferencia del hombre.
Es importante mencionar que
el orgasmo en una mujer, es un comportamiento que se aprende y no algo
que se nace sabiendo. Obtener el primer orgasmo es un proceso que requiere
práctica y mucha paciencia. A diferencia de los hombres, que
tienden a masturbarse desde muy jóvenes, las mujeres empiezan
a experimentar su sexualidad mucho después. Esto dificulta en
muchos casos la obtención del orgasmo.
También es importante recordar que muchas mujeres, es mas, se
puede decir que la mayoría, necesitan que el clítoris
sea estimulado directamente para poder llegar al orgasmo. Es decir,
no basta sólo con la penetración para que una mujer llegue
al orgasmo. En muchos casos, durante la penetración vaginal,
el clítoris no recibe la necesaria estimulación, por eso
se debe recurrir a la estimulación manual, oral u otras posiciones
que proporcionen estimulación directa y consistente al clítoris.
Por último, para que la mujer llegue al orgasmo es tan importante
la lubricación de la vagina, como lo es la estimulación
del clítoris. Una vagina que no está lubricada lo suficiente
resultará en una penetración dolorosa, bloqueando la obtención
del placer y, por consiguiente, evitando que la mujer llegue al orgasmo.
Por eso es muy importante que previo a la penetración, durante
la fase de excitación, la mujer reciba el suficiente estímulo
erótico para poder lubricar la vagina y lograr que esta se expanda
y crezca para recibir el pene. Una buena regla a seguir es que la mujer
dicte cuando debe ocurrir la penetración, de esa manera ella
se asegura de estar lista para recibir el pene.
El secreto para obtener el mayor placer de una relación sexual
es conocer lo que ocurre en nuestro cuerpo, al igual que en el de nuestra
pareja, y mucha comunicación.
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