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La impotencia ya no existe |
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La impotencia ya no existe...
hablemos de Disfunción eréctil (DE)
La disfunción eréctil tiene causas más frecuentes en función de los distintos periodos evolutivos del hombre. Veámoslo a través de algunos ejemplos típicos. Disfunción eréctil en el joven Hace un año que soy
impotente. Ha sido desde que tengo novia y hemos querido tener relaciones
sexuales. No sé que pasa pero evito que nos veamos a solas y
voy dando excusas para que esa situación no ocurra. Cada vez
es más difícil convencerla de que no me pasa nada,...
Es el caso de Juan, quien con apenas 18 años, ya experimenta
la frustración y angustia del hombre que se percibe como impotente.
Desde hace unos meses no
puedo tener erección. Mi mujer y yo trabajamos, llegamos tarde
a casa y cansados, apenas con fuerzas como para cenar algo y tumbarnos
a descansar y dormir. En la empresa las cosas van bien, lo que pasa
es que tengo mucho trabajo -y me gusta, pero es mucho-. La verdad es
que hace ya tiempo que el sexo no es más que una especie de obligación
más, llega el fin de semana y toca. Muchas veces en realidad
tengo ganas de descansar, sobre todo si salimos a cenar y tomar algo,
luego de lo que realmente tengo ganas es de dormir, pero si no lo hacemos
no es normal... Ahora desde que además no tengo erección,
la cosa es mucho peor, me agobia la idea del sexo, del fin de semana.
Ella nota que la evito y está más agresiva conmigo. Estamos
discutiendo más por cualquier cosa... Luís, 32 años,
trabaja en una empresa en la que es apreciado por su dedicación
y éxito profesional. Si bien no tiene ningún conflicto
con Rosa (29 años, su mujer) el estrés laboral, la falta
de tiempo para ellos, y ahora sus dificultades en la cama, han comenzado
un proceso que de no haber venido a consulta, rápidamente deterioraría
su relación.
Desde hace unos meses no tengo erecciones con mi mujer. Lo he intentado pero no lo consigo, me pongo nervioso, ya antes de comenzar estoy pensando que no podré conseguirlo... Tengo 54 años, hasta hace un año alguna vez había perdido la erección pero no le dimos importancia, pero ahora, no aguanto la erección. Si no eyaculo pronto, pierdo la erección y ya me viene pasando esto. Mi mujer decía al principio que no me preocupara, pero la veo cada vez más distante. Me ha llegado a preguntar si hay otra. No sé cómo convencerla de que no entiendo lo que me pasa,... Adolfo, fumador de paquete
y medio de tabaco diario, con un trabajo de oficina que le facilita
una vida sedentaria, sin suficiente ejercicio físico, con unos
kilos de más, una tensión arterial ligeramente alta, con
unas grasas en sangre (colesterol) ligeramente altas, tiene ligeramente
afectado su sistema vascular, y el mecanismo de erección del
pene forma parte de dicho sistema por lo que todo lo que afecta a la
circulación, afecta a la erección. No es que no pueda
tener una erección por todas las cosas que físicamente
le ocurren, sino que si a ello se le suma la preocupación, la
autoexigencia por tenerla, se completa el círculo de factores
que acaban deteriorando su respuesta erectiva.
Ser mayor no es una enfermedad.
Por fortuna cada vez más hombres llegan a "cierta edad"
en un estado saludable. En esta situación, no hay por qué
esperar ningún problema con la repuesta sexual. No existe ninguna
edad de jubilación sexual. No obstante, hoy por hoy, también
son muchos los hombres que van acumulando factores que deterioran su
salud -y la sexualidad es un aspecto fundamental de la salud- por lo
que como vemos en la tabla "disfunción eréctil en
relación con la edad" se van incrementando los casos de
trastornos erectivos con la edad. Evidentemente, cuantas más
enfermedades, especialmente aquellas que afectan a los sistemas circulatorio
o nervioso, vayan afectándonos, más probabilidades de
que eso se traduzca en factores que restan capacidad a nuestra erección.
Otros factores que con frecuencia vienen a sumarse a los que deterioran
la calidad de la erección son los mismos fármacos con
que tratamos dichas enfermedades, que suelen tener como efecto adverso
la perturbación de la capacidad de erección del pene.
En definitiva, como vemos,
la esencia de la intervención eficaz pasa por la atención
integral del paciente, psicológica: cómo se encuentra
él y cómo está repercutiendo en su pareja -si la
tiene-; médica: su estado físico, enfermedades, medicamentos,
drogas, etc; y social: el contexto en el que vive y surge el problema. Dr. D. Juan José Borrás
Valls Adaptado de artículo
publicado en Plaça Major, Nº 14, Julio-Agosto 2000, pp.
56-59. |